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cara a cara

Juan Carlos Rivero 15/10/2019 03:00

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Ya están encima las elecciones más raras de la historia de Bolivia, donde curiosamente no se habla de votar por el que uno considera mejor candidato, sino para evitar que gane otro. 

El voto útil, le llaman. Se habla de una candidatura ilegal, pero todos participan en el proceso dándole legalidad. Eso nos incluye a los votantes; vamos a las urnas no para elegir, sino para legalizar. ¿No se siente utilizado, estafado? Además, el candidato ilegal ya se salió con la suya una vez, cuando bailó la tercerita en una cueca que solo llega hasta la segundita. 

Hemos tenido que aguantar una campaña pobre en propuestas, donde las únicas que consiguieron un aumento de adhesión política fueron las de un candidato que dijo que “a la mujer se tiene que educar para que se comporte como mujer”. Desastre ecológico, cabildos, paros... un escenario bastante estrambótico.

El Premio Nobel de Economía 2019 fue otorgado a tres investigadores “por su visión experimental para aliviar la pobreza global”. 

Esther Duflo figura entre los ganadores, la persona más joven y la segunda mujer en recibir el premio en esta categoría. Su trabajo se concentró en “aspectos concretos y manejables como, por ejemplo, la búsqueda de intervenciones más eficaces para mejorar la salud infantil y la educación”. 

Sus estudios han sido aplicados en varios países, incluyendo la India, donde más de cinco millones de niños se han visto favorecidos. No cabe duda de que la salud y la educación son las mejores armas para reducir la pobreza.