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cara a cara

Monica Salvatierra 21/10/2019 03:00

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Ha sido una elección histórica. Sobre la base de los resultados oficiales que se brindaron hasta ahora, Bolivia se enfrenta a un escenario nuevo. 

Se anticipa una segunda vuelta por primera vez, ya que Evo Morales alcanzó la peor votación de los últimos tiempos, no tendrá dos tercios en la Asamblea Legislativa y probablemente tenga que disputar el voto con Carlos Mesa. 

A su vez, el candidato de Comunidad Ciudadana tendrá que conquistar el apoyo del resto de los opositores y, si ganara el balotaje, tendría que gobernar con un Congreso opositor. Nada está dicho

La participación ciudadana fue ejemplar. Hubo compromiso en la asistencia a las urnas y el posterior control del voto. Fue una elección muy vigilada y, sobre todo, la ubicuidad de las redes sociales determinó que los resultados se conozcan con mucha rapidez, desde Japón hasta Buenos Aires, pasando por más de 30 países donde los bolivianos decidieron definir al próximo presidente de Bolivia.

Ganó la democracia. Más allá de los candidatos que hicieron malas campañas, prevaleció la decisión de los ciudadanos. Cuando todo parecía estar definido, según las primeras encuestas, los incendios y los cabildos movieron las cifras y modificaron las estructuras del poder político. 

Ahora resta ver el desempeño del Órgano Electoral, ya que está claro que el pueblo defenderá su decisión expresada a través del poder de cada sufragio.