Opinión

Cara a cara

Monica Salvatierra 30/12/2019 03:00

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La investigación sobre los hechos ocurridos en la residencia de la embajadora de México deben ser investigados de manera rápida y eficiente. Está fuera de toda lógica y racionalidad que gente de la seguridad diplomática española hubiera intentado ingresar encapuchada a la vivienda de la embajadora de México, donde está asilado uno de los ex ministros más controvertidos del Gobierno de Evo Morales. Por supuesto que un hecho así genera inquietud no solo en el Gobierno de Bolivia sino también en la población civil. La desinformación es el principal enemigo de esta situación y puede generar más confusión y dificultades en la relación bilateral, cuando lo que corresponde es un esclarecimiento oportuno y las disculpas del caso. Es importante que la comunidad internacional comprenda de una vez por todas que este es un país que merece absoluto respeto y que ningún país, por muy “salvador” que se sienta, puede tener injerencia en los asuntos que solo a los bolivianos nos competen.


El MAS nació como instrumento político

de los pueblos en un congreso sindical de la COB en 1995. Entonces enarbolaba la intención de hacer política de una manera diferente a la de los partidos tradicionales. El MAS pretendió gobernar de la mano de movimientos sociales y fue así en un principio, porque después lo hizo junto con los dirigentes y con las bases cada vez más lejos. Ayer, la cúpula de ese partido se reunió en Buenos Aires (Argentina), con el fin de definir el perfil de su candidato a la Presidencia de Bolivia. De esa manera, 25 años después de aquel congreso sindical que vio nacer el instrumento, se ve que el Movimiento Al Socialismo no ha logrado escapar de la vieja forma de hacer política: desde el dedazo de los jefes, lejos de las voces que impulsaron el crecimiento de su respaldo popular.