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CARA A CARA

Monica Salvatierra 14/2/2020 03:00

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 _¡Tanto por hacer! El lunes hubo una explosión en el penal de Mocoví. Dos reos muertos y varios heridos. Detonó una granada de guerra que ingresó camuflada en alimentos. Hace algunos días también hubo un intento de amotinamiento en Palmasola. Mientras tanto, no hay requisa en un penal en la que no se encuentre droga, armas blancas y alcohol. En las cárceles de Bolivia pasa de todo. Son bombas de tiempo, todos lo sabemos. Lo que no se sabe es cuándo se dará una solución de fondo o si hay que acostumbrarse a estos episodios de violencia, sin que haya acciones de fondo para corregir a fondo el problema.
_ Suman los capítulos de las historias de personas vinculadas con el narcotráfico. ¿Cuántos más harán falta para tomar conciencia de lo que está pasando en la sociedad boliviana? ¿Será necesaria la muerte de otro Noel Kempff para dejar de tolerar la convivencia con gente que se enriquece de la noche a la mañana y que compra su aceptación social con patrocinios, fiestas y padrinazgos? Es fácil mirar las fallas estatales en la lucha contra el narcotráfico, lo que es más difícil es darse cuenta de que estamos en un ambiente permisivo y de doble moral.


_ Bolivia parece ser un país de enamorados, según la consulta realizada por Captura Consulting. Es una noticia simpática en este Día de San Valentín, que se conmemora en honor a un cura que casaba a soldados romanos con sus damas, a pesar de la prohibición del César. Que viva el amor y que permanezca sustentado en valores profundos y duraderos, a sabiendas de que se elige amar y eso da fuerza para cimentar la pareja.