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cara a cara

Juan Carlos Rivero 5/3/2020 03:00

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_Fabricar computadoras y celulares no es cosa del otro mundo; lo difícil es hacerlo mejor y a menor costo que los gigantes del mercado globalizado. Ahora nos sorprendemos de que la nacional Quipus arroja cuantiosas pérdidas y tiene un cementerio de equipos obsoletos, equipos que se concibieron más con un fin político que con una ventaja competitiva. Si hasta la otrora líder del mercado Nokia le cuesta recuperar terreno frente a Samsung, Huawei y Apple.

_El Gobierno de transición ya encuentra resistencia interna en las empresas estatales donde había denunciado malos manejos de anteriores administraciones. Su falta de prolijidad en designar relevos y aplicar procedimientos ha erosionado la confianza que se le tenía para limpiar la casa. Otros aprovechan para pescar en río revuelto cuando denuncian supuestas angurrias privatizadoras. Lo cierto es que las pérdidas en las empresas estatales las asumimos todos los bolivianos.

_Un par de monos, a través de su blog Monkey Cage, se apalanca en el prestigio de dos grandes instituciones como el The Washington Post y el MIT para descartar que hubo fraude en las últimas elecciones de Bolivia. Pueden impresionar a la comunidad internacional, pero nunca a los académicos, que saben que toda conclusión de esa naturaleza debe venir acompañada de un riguroso respaldo técnico. 

Toda simulación estadística requiere de un alto grado de confianza para ser considerada conclusiva. Además, no es solo cuestión de números, sino de evidencias de deshonestidad.



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