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Cara a Cara

Pedro Rivero Jordán 15/3/2020 03:01

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Frente a la pandemia del coronavirus que alcanzó a Bolivia, es necesario que los ciudadanos adoptemos un comportamiento distinto al de dejarnos ‘infectar’ por el pánico, la desinformación y las especulaciones que fluyen, principalmente, a través de las redes sociales. Es lo que viene ocurriendo desde que en el país se prendió la alarma con el registro de los dos primeros casos y que podrían aumentar rápidamente en los próximos días, según advirtieron autoridades de salud. Las movilizaciones para impedir la internación de pacientes afectados por el mal en los centros de aislamiento habilitados para tal fin, rayan en lo irracional, en lo inhumano. Nada justifica semejante actitud. Todos tenemos que tranquilizarnos para ser parte de la solución y no del problema.

El asunto es bastante serio y demanda encararlo responsablemente, con información confiable y observando con disciplina las medidas sanitarias y todas aquellas dispuestas en la emergencia nacional declarada por el Gobierno para evitar el contagio. Debe tomarse muy en cuenta que el coronavirus no es un mal pasajero y puede tener una duración prolongada en un país con un deficiente sistema sanitario como el nuestro. El mundo no será el mismo después del colapso provocado por la potente afectación. Hacemos parte del planeta y no somos inmunes a sus desbordados problemas. Seamos conscientes y asimilemos las lecciones de vida y los cambios de hábitos que impone el Covid-19.

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