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cara a cara

Monica Salvatierra 20/3/2020 03:00

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_Un breve recorrido por mercados muestra que no se está tomando en serio el peligro de llegar a un mayor contagio de coronavirus en Santa Cruz. Hay venta de comida, refrescos y otros productos sin medidas de bioseguridad, tanto de parte de comerciantes como de consumidores. 

A las decisiones estatales para restringir las concentraciones masivas y el movimiento de las personas, hay que sumar un bombardeo por todos los medios tradicionales y virtuales de material para educar y orientar a la ciudadanía.

_Las medidas de aislamiento y las de soporte económico dictadas por la presidenta parecen ser acertadas. Lo que hace falta con urgencia es el equipamiento para que el sistema de salud esté preparado para cuando haya una mayor infestación de coronavirus en Bolivia. 

Hay camas, pero quizás no sean suficientes. También es altamente probable que falten médicos y lo que sí es seguro es que no alcanzarán los respiradores. En los centros de salud y en los hospitales hay personal que se siente indefenso porque considera que no tiene el equipamiento adecuado. 

El paso siguiente debe considerar que la inversión pública repare esas carencias cuanto antes.

_La suite presidencial construida para Evo Morales tiene, por fin, un destino útil para los bolivianos. Se ha convertido en el espacio en el que trabajan quienes hacen un monitoreo nacional del coronavirus. 

Mientras tanto, el expresidente sigue lanzando bombas tuiteras para criticar todo cuanto se hace en Bolivia, quizás porque no puede dormir tan plácidamente como lo hacía en el último piso del edificio presidencial.



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