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Cara a Cara

27 de abril de 2020, 3:00 AM
27 de abril de 2020, 3:00 AM

Inquietantes son las denuncias respecto al manejo de la crisis sanitaria en Beni. El departamento que hace una semana era modelo, porque no tenía ni un contagio, de pronto tiene más de 30 en pocos días. Es lamentable lo que denunciaron los médicos y es que uno de sus colegas que tiene el Covid-19 no se enteró de su situación de salud a través del Sedes. Ayer se supo del allanamiento en dos hospitales y en las oficinas del Servicio Departamental de Salud. Es que no se puede ni se debe permitir que haya un accionar poco eficiente frente a la epidemia, porque de eso dependen vidas y también la velocidad de propagación del virus.

Han subido las cifras de contagio y es preocupante. Poco a poco vamos entrando en una curva más pronunciada y eso demanda que la población tome real conciencia del problema. El virus está circulando en Santa Cruz. Las medidas que se van tomando parecen no calar en la conciencia general. No se puede explicar de otra manera que aumente la cantidad de vehículos y bicicletas en las calles. Que se evite una catástrofe sanitaria depende, más que de las autoridades, de cada individuo y de cada familia.

Hay bolivianos varados fuera del país que precisan retornar. La cuarentena les tocó lejos y muchos ya tienen agotados sus recursos de reserva para pagar hoteles y permanecer en otras ciudades. El Gobierno boliviano debe ayudarlos, en vez de ponerles trabas para el retorno. Hay experiencias en países vecinos, cuyas embajadas dieron toda la colaboración para repatriar a sus connacionales sin tanto afán. El tema urge porque hay estudiantes cuyas universidades les dijeron que se marchen, familias que necesitan volver, padres que tienen a sus hijos lejos del hogar y en peligro. Debe ser una prioridad del Estado boliviano.


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