Opinión

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Cara a Cara

Juan Carlos Rivero 30/4/2020 03:00

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Con frecuencia nos referimos al coronavirus como un enemigo al que hay que derrotar como en la guerra. Pero, como hacía notar un columnista, el virus es uno de los desafíos que nos interpone la naturaleza, como lo es el cambio climático. Al final de cuentas –decía– la madre naturaleza es sólo química, biología y física, y la meta no debe ser derrotarla (nadie puede hacerlo), sino adaptarse a ella. Hacía esa reflexión para referirse a la estrategia que utiliza Suecia para enfrentar (perdón, no se puede evitar la belicosidad) al virus, que consiste en dejar que su población adquiera la “inmunidad de rebaño”. Por lo tanto, allá no hay cuarentena total; confían en que sus ciudadanos saludables se expondrán al virus sin mayores consecuencias y que sus hospitales tendrán la capacidad para atender a los que sí requieran atención médica. Está claro que hay que ser muy sueco (disciplinado) para proceder de esta manera, y seguir su ejemplo podría ser catastrófico en otros países. 


Dicho eso, me parece coherente que cada país adopte las medidas que mejor se adapten a sus circunstancias. No hay una receta única para adaptarse al temido Covid. De hecho, el mundo se está convirtiendo en un inmenso laboratorio, donde los países, estados y municipios ensayan una infinidad de medidas al influjo de las acuciantes necesidades de sus respectivas sociedades. Asumen riesgos por el lado sanitario, por el lado económico o por ambos, todos con la esperanza de capear la tormenta hasta que una vacuna nos permita hacer las paces con el virus. En el transcurso de este 2020 sabremos cómo resultaron los diversos experimentos. 

Por nuestros lares, se puede adelantar que el Gobierno ha actuado con cautela al mantener la cuarentena por un tiempo más, habida cuenta de que los contagios siguen en aumento en varias regiones, pero no de manera exponencial como en otros países. A pesar de todo, los resultados son alentadores. La disciplina de los ciudadanos será clave en esta etapa de confinamiento y en las de reapertura de la economía. De todos depende el bienestar del rebaño en los difíciles meses que vendrán. 


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