Opinión

Cara a cara

Pedro Rivero Jordán 5/5/2020 09:32

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No antes de un mes, el TCP hará conocer su decisión sobre los recursos legales presentados por el Gobierno contra la ley para las elecciones generales aprobada por el rodillo masista en el parlamento, sin considerar la emergencia sanitaria en el país. Si es del TSE la última palabra sobre el asunto, que no se haga esperar mucho. La gente tiene más que suficiente con la pandemia, la incertidumbre sobre la economía y el empleo para soportar, de yapa, una mezquina y sucia pugna electoral.

Volver a su casa y ver la luz del sol. Fue lo más gratificante para Mary, una vendedora ambulante, después de su alta médica tras superar un cuadro extremadamente complejo: a un problema renal se sumó el contagio del coronavirus. Una veintena de profesionales y personal adjunto del hospital San Juan de Dios hicieron posible la recuperación de la humilde mujer. El municipio y la gobernación facilitaron los equipos necesarios para atender la emergencia. Un esfuerzo conjunto es parte de una historia con final feliz en medio de tantas desventuras.

En la búsqueda de otras buenas noticias encontramos que la paciente cero de Santa Cruz recibió el alta médica tras permanecer hospitalizada durante 54 días. Es la mujer que llegó infectada por el virus desde Italia a su pueblo de Buen Retiro en el norte cruceño. Cuando se supo de su enfermedad, fue rechazada, insultada y hasta impedida de ingresar a varios centros médicos. Tras insufribles idas y venidas, su tenaz lucha por la vida y las diligentes atenciones que le fueron dispensadas en el Centro Ana Medina le ayudaron a superar el durísimo trance.