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Cara a cara

Monica Salvatierra 18/5/2020 03:00

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¿Negociación con bloqueadores? Esa cultura de obstruir el paso de transportistas y ciudadanos de bien fue impuesta por los cocaleros a la cabeza de Evo Morales hace ya varias décadas. En este momento, está claro que quienes salen a cerrar carreteras argumentando un retorno al trabajo, en realidad tienen una intención política que es digitada por un partido político (el MAS) que quiere recuperar el poder a toda costa. No es casual que donde se intenta llegar a acuerdos, el diálogo se rompe y se radicalizan las medidas. Los activistas de la oposición a Jeanine Áñez no solo perjudican a los habitantes que no están financiados para sembrar el caos, también ponen en riesgo la vida de las personas, como el paciente que era transportado en una ambulancia en Yapacaní, quien fue agredido por una turba alcoholizada. ¿Es con ellos con los que se pretende dialogar? En un Estado de derecho, lo que corresponde es que se cumpla la ley y que se impidan los bloqueos, más aún en tiempo de crisis sanitaria como la que estamos viviendo.

Hoy comienza la entrega del Bono Familia a los estudiantes de colegios particulares. Muchas de las familias que pueden cobrarlo no lo necesitarán porque es probable que tengan ingresos adicionales. Es buen momento para reflexionar y para compartir lo que no precisamos con gente para la que esos 500 bolivianos son fundamentales y significan la diferencia entre la nada y una comida diaria. Que este tiempo permita despertar la solidaridad y la comprensión de que dar es recibir.

El vecindario la está pasando mal. Es bueno repasar las cifras de contagio en los países que limitan con Bolivia. Donde menos casos confirmados hay es en Paraguay, 786. Pero donde peor están es en Brasil con 234.000; Perú con 88.541; Argentina con 7.792 y Chile con 41.428. Cada uno con su propia realidad, aciertos y dificultades. Es bueno mirar alrededor para no ahogarnos mirándonos el ombligo.

La intensidad de contagio en Santa Cruz se duplica cada ocho días. Eso significa que se están multiplicando los factores de riesgo y que es preciso redoblar las precauciones para que uno mismo no sea el portador del Covid-19 a la familia. Lavarse las manos, extender un trapo con lavandina en el ingreso a casa cuando se sale al abastecimiento, el uso de desinfectantes en el hogar y, sobre todo, el quedarse en casa, son medidas estratégicas y de vital importancia.




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