Edición Impresa

Cara a cara

Pedro Rivero Jordán 25/9/2020 07:35

Escucha esta nota aquí

Las relaciones con Argentina están en el peor momento de su historia. Es penoso constatarlo. Lo confirma la dura arremetida de la presidenta boliviana Jeanine Áñez en su intervención en el 75 periodo de sesiones dela ONU, en la que fustigó a su homólogo argentino Alberto Fernández por su intromisión en el proceso electoral y por el “acoso sistemático y abusivo contra las instituciones y los valores republicanos” de Bolivia. Áñez también acusó a Fernández de “amparar una conspiración” gestada por el cocalero Evo Morales que disfruta de un asilo dorado en Buenos Aires. Desconociendo la investidura constitucional de Jeanine y asociando su mandato a un antojadizo golpe de Estado, a través de la cancillería argentina, la previsible respuesta descomedida no se dejó esperar.


Las incógnitas de un escabroso suceso registrado en 2013 podrían comenzar a develarse con la exhumación de los supuestos restos del ex-policía, Jorge Clavijo, en un cementerio de La Paz. Fue uno de los oficiales que participó en el operativo realizado en el hotel Las Américas donde fueron acribillados tres presuntos ‘terroristas’. Se habría suicidado después de asesinar a su esposa, Hanalí Huaycho, una periodista que posiblemente conocía información reservada sobre el bullado ‘caso terrorismo’ que, luego, sin sustento alguno, acabó derrumbándose. Un equipo multidisciplinario conformado por el IDIF se encargará de todas las pericias técnicas para confirmar o descartar que se trata de Clavijo. El Ministerio Público anunció que se ofrecerá información ‘pública y transparente’ del procedimiento. Para llegar a la verdad histórica de los hechos es necesario que así sea.