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cara a cara

Pedro Rivero Jordán 30/9/2020 05:00

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_Arden llanuras y valles en Santa Cruz. La devastación trae a la memoria el biocidio en la Chiquitania donde se consumieron millones de hectáreas y el daño al medioambiente fue cuantioso. Los últimos reportes indican que más de una veintena de incendios forestales se mantienen activos en el departamento. 

Lo tristemente novedoso es lo ocurrido en Postrervalle, donde 200 personas de dos comunidades tuvieron que ser evacuadas por el avance de las llamas que consumieron diez viviendas. Los extraordinarios esfuerzos de los bomberos y el ‘milagro’ de lluvias ocasionales no han sido suficientes para contener el desastre que, entre la humareda, deja ver la mano del hombre quemando el monte donde otros exponen hasta su existencia por evitarlo.

_La terrible experiencia de la Chiquitania no fue asimilada del todo. Para muestra, un botón. Los bomberos, una vez más en ‘primera línea’ de combate, siguen sin lo esencial para cumplir su riesgosa tarea. Les faltan vehículos, equipos, medicinas, agua y alimentos para penetrar y permanecer en los sitios donde es necesaria su presencia. La emergencia podría atenderse mejor con una ‘fuerza de reacción rápida’ con su cuartel de operaciones mínimamente implementado en San José de Chiquitos o en Roboré. 

La venta o permuta del lujoso avión presidencial habría permitido la compra o adaptación de un Hércules de los que tiene la FAB, similar al que se alquilará en Canadá por un alto costo, aunque muchísimo menor que el pagado por el Supertanker en 2019. Para no llorar otra vez sobre el fuego descontrolado, la sugerida o cualquier otra opción tendría que haberse considerado y tomado a tiempo.