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cara a cara

Pedro Rivero Jordán 6/11/2020 05:00

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La victoria electoral que los ha devuelto al poder, ha surtido efectos perturbadores entre algunos dirigentes masistas o afines al ‘instrumento político’ provocando la repulsa de los bolivianos hastiados del abuso, la prepotencia y el embuste que parecen estar de vuelta. 

Como la que en ‘combo’ trae el pedido de un afiebrado sujeto llamado Simón Amaru, del Conade, para legalizar ‘constitucionalmente’ la conformación de milicias armadas dizque para defender la libertad, al gobierno, al pueblo y al ‘proceso de cambio’. ¿Milicias armadas para movilizarlas contra quién? ¿Contra otros bolivianos? Espíritus miserables, resentidos y envenenados juegan con fuego e impiden sellar la resquebrajada unidad del país.

Marco Peredo tiene larga y destacada trayectoria en el fútbol. Se retiró hace tiempo pero ha vuelto a la palestra para denunciar, frontalmente, el que probablemente sea el mayor escándalo de corrupción registrado en toda la historia de la FBF. Ha destapado un supuesto sobreprecio millonario en la compra de terrenos para un CAR y depósitos irregulares a favor del actual comité ejecutivo de la Federación e incluso de personas particulares. Lo ha hecho con pruebas documentadas que entregó al Ministerio Público para que se inicie la investigación. La Conmebol y la FIFA también han tomado conocimiento del asunto. Peredo no está solo en su cometido porque lo acompañan numerosos clubes, dirigentes, Fabol, ex –futbolistas y otros actores. Falta que hace. Hay bastante basura bajo la alfombra. Y alimañas merodeando alrededor. El fútbol boliviano necesita una limpieza y transformación profunda. ¡Ya mismo!