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cara a cara

Pedro Rivero Jordán 8/11/2020 05:00

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_El economista Luis Arce Catacora jurará hoy como nuevo presidente de Bolivia. Lo hará 20 días después de su sorprendente triunfo electoral, resistido por sus opositores y algunas organizaciones que denunciaron presuntas irregularidades en un proceso, sin embargo, avalado por observadores y la comunidad internacional. Lo acompañará el indígena David Choquehuanca como vicepresidente del Estado. 

La ceremonia se cumplirá en la Asamblea Legislativa. Sin la Biblia ni la cruz. ¿Será repuesta la bandera del patujú que representa a los pueblos del oriente que también son bolivianos? Habrá que verlo.

_Por cierto que ambos gobernantes pondrán la mano derecha sobre el pecho y en alto el puño izquierdo, a la usanza que el masismo impuso junto a la consigna castrista de ‘¡Patria o Muerte, venceremos!”.

Todo ha pasado a velocidad de vértigo desde que una movilización ciudadana derivara insospechadamente en la renuncia y fuga del caudillo cocalero que buscando un baño de multitudes, regresa mañana desde su asilo dorado. Aunque con cuentas pendientes que rendir, antes de que se dedique a cuidar su cato, a freír pescado y a la formación de ‘nuevos liderazgos’ en su feudo del trópico cochabambino.

_Y en tanto, un país polarizado, en crisis aguda y harto de la confrontación, esperará expectante las primeras señales del nuevo Gobierno. Está en manos de Arce Catacora imprimir a la gestión un sello propio y distinto al ya conocido. 

Si enmienda errores del pasado y gobierna para todos, si impulsa un proceso de convivencia pacífica y hace prevalecer los principios democráticos, puede recibir la adhesión de hasta el más incrédulo de los bolivianos. Es de esperar que así sea.