Edición Impresa

Cara a cara

Monica Salvatierra 21/12/2020 08:08

Escucha esta nota aquí

Hay una nueva cepa del coronavirus. Es más contagiosa y es el virus dominante en Reino Unido, que ayer tuvo un récord de contagios e internaciones. Las autoridades europeas no se toman la noticia a la ligera. Este domingo fueron suspendidos miles de viajes desde el país británico al resto del continente y se ha convocado a una reunión de emergencia de los líderes del Viejo Continente sobre la materia. La gran incógnita es si esta mutación ocasiona más muertes (aun no se ha demostrado esa posibilidad, pero está en estudio). Los mensajes son insistentes: que la gente se quede en casa, que se suspendan las celebraciones de fin de año y que se deshagan las maletas para evitar los viajes.


En cambio, en Bolivia hay campaña política, por lo que no son evidentes las mismas alarmas, aun a pesar de que las cifras de contagios son alarmantes en los últimos días. Solo el sábado, se dio a conocer de casi 400 casos solo en Santa Cruz y 621 en el país. Ajenas a esta realidad, las personas inundan los mercados, no usan barbijo ni les interesa la distancia social. En las normas que se aplicarán desde ahora, hay algunas medidas que son más de forma que de fondo, porque todo está permitido: mercados, restaurantes, gimnasios, etc. Habrá que ver si se logra sancionar la falta de barbijo. Entre tanto, el Gobierno central “socializa” una estrategia, pero no dota ítems para el personal de salud. Los médicos están cansados. No quieren ser llamados “héroes de bata blanca”, lo que quieren es que cuidándose cada quien, se los cuide a ellos. ¿Será tan difícil ver lo obvio?

Comentarios