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cara a cara

Monica Salvatierra 24/12/2020 05:00

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_Es probable que, a estas alturas, todos conozcamos a por lo menos una persona con Covid-19. Amigos o familiares, en estado grave o leve. Todos decimos estar preocupados por el rebrote, pero en general se ve poca coherencia entre la inquietud y la conducta individual. Los mercados siguen llenos, mucha gente sin barbijo o con éste en el cuello; abundan los abrazos y los besos, etc. Según las autoridades, un paciente infectado puede transmitir el virus a dos personas y sumando. Los reportes diarios parecen un deja vu de lo que ya vivimos, cuando la angustia reinaba en los hogares. Da la impresión de que en este momento los individuos se sienten invencibles. Ojalá que no lleguemos a sumar muertes, a clamar por espacios en los hospitales.

_Llegó la Nochebuena de un año tremendo. En muchos hogares habrá un puesto vacío y lágrimas por la ausencia de quienes se fueron, víctimas del Covid-19. La tradición dice que es importante, estar alrededor de la mesa en familia (muchas veces expandida). La racionalidad manda a cuidar a nuestros seres queridos, a no hacer grandes reuniones, a dar amor en persona o por Zoom. Ya vamos a poder celebrar y abrazar.

_El gobierno debe actuar rápidamente para enfrentar el rebrote de Covid-19. Ya no alcanza con lanzar críticas a los antecesores, sino de demostrar en cancha que la gestión de Luis Arce puede hacerlo mejor. Por ahora, da la impresión de que esta nueva ola tiene demasiado calmadas a las autoridades nacionales. Ojalá que pronto haya una reacción, aunque esta pase por nuevas restricciones.



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