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cara a cara

Monica Salvatierra 8/2/2021 05:00

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_Un gran retroceso es la propuesta hecha por el ministro de Justicia, Iván Lima, de que el Estado, a través del Ministerio Público, no asuma la defensa de oficio de las víctimas de violencia contra la mujer. La autoridad argumenta que no se puede quitar el derecho de que sea la agredida quien decida si quiere conciliar o procesar a su maltratador. Iván Lima desconoce, o prefiere hacerse el desentendido, que las mujeres maltratadas son sometidas primero a una brutal agresión sicológica que las reduce en autoestima y que el miedo que tienen en el alma se convierte en el gran aliado de los salvajes que las golpean, las chantajean y las condicionan económicamente. Por supuesto que el ministro es libre de hacer propuestas, pero se espera que una autoridad las haga con conocimiento profundo de la problemática y no desde una visión absolutamente patriarcal que pretende camuflarse como liberadora. Hay que insistir que la lucha contra la violencia machista no es un asunto de mujeres, sino de toda la sociedad, sobre todo en un país que lidera las mediciones de agresiones y de feminicidios.

_La incoherencia de los discursos políticos se pone en evidencia otra vez con dos hechos concretos. La defensa de la ‘madre Tierra’ de la que habla el MAS choca de frente con los despidos injustificados, el maltrato laboral y salarial que reciben los guardaparques, que se complementa con dudosas autorizaciones para depredar mediante actividades mineras y otras. La segunda evidencia es la tala de árboles para hacer pavimentación. Las palabras vacías se caen ante lo factual. Por sus obras los conoceréis.



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