Opinión

Cara a cara

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Silencio electoral, prohibición de venta de bebidas alcohólicas y restricción vehicular para el domingo. Todo porque se define una probable reorganización política digna de una nueva etapa democrática para el futuro del país. ¿Será que la posibilidad de elegir 2.670 autoridades por cinco años nos dará la oportunidad de nuevas cartas? Es altamente probable. La apuesta por 9 gobernadores nuevos y 336 flamantes alcaldes o alcaldesas con el fuerte aditamento de más de 2.000 concejales y concejalas que estrenarán sitiales ejecutivos y decisorios es fuerte. Se asume, de cajón, que darán oxígeno a nuevas esperanzas, de eso se trata. Mañana no será un día más. Con las medidas de bioseguridad, acordes a los tiempos que vivimos, ir a las urnas será cosa seria, importante y necesaria.

El incremento de contagios en Brasil asombra en Europa más que en Latinoamérica. Bolivia tampoco enciende alarmas, a pesar de que colindamos en miles de kilómetros que antes era un beneficio y hoy es un peligro. Al menos, medios como The Guardian y The Washington Post reflejan el desastre diciendo que la pandemia en Brasil no tiene control. Quien dio un grito al cielo fue ni más ni menos que el director general de la Organización Mundial de la Salud. “La situación es muy seria y estamos muy preocupados. Las medidas sanitarias que Brasil tome deberán ser agresivas”. La cepa amazónica, o P1, mutará y es probable que cobre mayor peligrosidad. De seguir negando los números de contagios diarios y los muertos, y de mantener las mismas políticas, estaremos ante un escenario muy preocupante en el Cono Sur. Acelerar la vacunación en Bolivia podría ser una salida.

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