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Cara a cara

Monica Salvatierra 22/3/2021 08:40

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Estamos rodeados de machistas cavernarios. Asoman la cabeza cada cierto tiempo, pero actúan todos los días ejerciendo su violencia contra las mujeres. Esa es la impresión que queda después de escuchar la torpeza del alcalde de Monteagudo, Ronald Aramayo que, en el afán de congraciarse con el ‘jefazo’ de su partido, no dudó en agredir a mujeres que protestaban contra Evo Morales. Si este hombre se expresa así, no hace falta mucha fantasía para imaginar cómo actúa con su pareja, con sus hijas o con sus colegas de trabajo. Lamentablemente, él solo es una muestra de ese tipo de conductas que abundan. Lo peor es que muchos y muchas se ríen de sus ocurrencias, demostrando que la lucha femenina por la dignidad y el respeto tiene un largo camino que recorrer. Se extrañan en este caso los pronunciamientos de las activistas que por mucho menos se rasgan las vestiduras.

El precio es muy alto. Que vuelva la tensión política nacional le puede costar muy caro a Bolivia. El Gobierno nacional debe dejar de actuar como un partido político; el presidente debe gobernar para todos e incluir también a los que piensan diferente. Se sabe que ya 8 franquicias abandonaron el país y que otras más alistan maletas. Las inversiones se alejan cuando ven tanta conflictividad. Lo debería saber quien ha sido ministro de Economía durante tanto tiempo. La prioridad nacional, como en el resto del mundo, debería ser la recuperación económica y la salud de la población. Pocos ganan y la mayoría pierde si se mantiene el clima actual.

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