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cara a cara

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_Contra el cáncer de la desidia. El Hospital Oncológico en pie de guerra otra vez. No hay medicamentos, ni lo mínimo necesario. Los pacientes en estado delicado y con la salud resquebrajada pelean con la enfermedad y con las autoridades que hacen caso omiso a sus reclamos. Equipos en reparación, ítems prometidos y la falta de insumos ponen de nuevo patas arriba a un centro fundamental para la salud de la población. Si es de tercer o cuarto nivel poco importa, lo que quiere el ciudadano es que funcione con la dignidad que se merecen las personas que lo necesitan. Por allí han desfilado autoridades de toda laya, prometiendo e incumpliendo. Mientras tanto héroes y heroínas de blanco atienden como pueden dejando la piel cada día por los demás. Resulta que en tiempos de elecciones la salud fue un gran negocio, pero en la realidad el Oncológico se nos muere.

_La cepa del vecino. El virus muta y el coronavirus jaquea a Brasil. El martes se registraron oficialmente 3.251 decesos en 24 horas, algo así como 135,45 fallecimientos por hora y 2,25 por minuto. Escalofriantes cifras que nos revelan que la nueva cepa amazónica es más contagiosa y peligrosa que la anterior. Expertos aseguran que ya está en Bolivia. No se han tomado previsiones importantes para frenar un posible rebrote de alto impacto, como, por ejemplo, el cierre de fronteras con el coloso de América. ¿Estamos esperando que ocurra lo peor para reaccionar? Por ahora la política le gana a la salud y seguimos arrimándonos a la persona vacunada para sacarnos la foto, haciendo política con la salud.



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