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cara a cara

Monica Salvatierra 27/4/2021 05:00

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_La ley del boqueo. La semana pasada fueron los transportistas de Chapare los que cerraron la vía pidiendo recursos para reparar la zona de El Sillar. Así, a la mala, el Gobierno aceptó y comprometió los recursos económicos. Como allá funcionó, ahora son los transportistas de la Chiquitania los que siguen el mismo camino. Y el ministro de Obras Públicas llegó presuroso a atender la situación. Esa es una muestra de cómo funcionan las cosas en Bolivia, a fuerza de protestas y de perjudicar al resto de la población. El Gobierno tendría que calcular el costo/beneficio. El daño que causa un cierre de carretera es inmenso para el sector productivo y para los pasajeros que deben trasladarse de un lugar a otro.

_Tres feminicidios y un infanticidio durante el fin de semana. La vida no vale nada no solo para las parejas de las mujeres asesinadas o para los autores del crimen del niño. Lo peor es que parece no valer también para las autoridades. Ya se ha visto que los procedimientos no funcionan, que quien pide protección no la consigue. Pero nada ha cambiado. Ni han mejorado los presupuestos ni se ha hecho una investigación acerca de la calidad de atención que reciben las víctimas en la Felcv, en la Fiscalía, en la Defensoría de la Niñez o en los Servicios Legales de cada municipio. ¿Cuántas personas más tienen que morir?

_Avanza la vacunación. Hay que destacar el buen trabajo desarrollado en el hospital de El Remanso, a diferencia de otros centros donde se evidencia más desorden y menor calidad de trato a las personas que acuden en busca de la dosis para quedar inmune al covid-19.

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