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cara a cara

Monica Salvatierra 3/5/2021 05:00

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_Comienza una nueva era en los municipios y gobernaciones. Una etapa altamente desafiante, no solo por la crisis económica que afecta a las regiones, sino por los retos que se avecinan en procura de tener mayores recursos económicos para afrontar las demandas sociales. El primero de ellos tiene que ver con la redistribución de dinero, que demanda firmeza para que exigir el Censo Nacional de Población y Vivienda el 2022. Ya desde el Gobierno nacional se han dado señales que demuestran que esa no es una prioridad y que la tendencia va más por la profundización del centralismo. Las nuevas autoridades están llamadas a enfocar prioridades y no caer en la tentación de generar noticias bulliciosas que distraigan de los asuntos fundamentales. El tiempo de transición ha sido largo. En algunos casos ha servido para un cambio de mando ordenado. En otros, la tarea ha quedado incompleta. Pero se espera de los nuevos gobernantes lleguen con la agenda clara y hacer lo que se debe.

_Hay mayor sensación de inseguridad. De un tiempo a esta parte se han registrado más atracos y hechos delictivos violentos que deben ser tomados en cuenta por las autoridades. Es preciso que quienes tienen el poder de cambiar las cosas (o sea el gobierno) dejen de ocuparse tanto de los flashes escandalosos de la política para empezar a detectar lo que realmente le interesa a la población. Pese a algunos anuncios aislados con los que se pretende mostrar qué hay reactivación, lo cierto es que el nivel de empleo formal no logra recuperar las cifras prepandemia. La economía real, la que está vinculada con el bolsillo de la gente, no muestra señales de mejoría. Para ello es necesaria mayor eficiencia en la conducción de la nave del Estado



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