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cara a cara

Monica Salvatierra 27/5/2021 05:00

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_Ni la ampliación de la vacunación, nada parece detener el fuerte embate de esta tercera ola del covid, que más parece un tsunami para los bolivianos. La preocupación no solo es por el récord de contagios (más de 3.100 en una sola jornada), sino por el colapso sanitario que soporta el país. 

Hay kilómetros de colas por una recarga de oxígeno, ahora de uso vital para miles de pacientes; hay una agónica peregrinación por medicamentos y por camas en terapia intensiva. En las provincias también se sufre porque no pueden trasladar a sus enfermos graves a los hospitales de tercer nivel que hay en las ciudades más grandes. ¿Cómo se resuelve este desastre humanitario? Hay que sumar esfuerzos entre gobernantes, científicos, empresarios, académicos. Ya no valen los esfuerzos aislados. La situación es verdaderamente grave y necesita un golpe de timón cuanto antes.

_15 años después, las bases de la nacionalización de los hidrocarburos tambalean. La recuperación de los recursos naturales, tan mentada por Evo Morales y el MAS, solo sirvió para extraer todo lo que ya había. La política energética no dejaba margen para que las empresas estén interesadas en hacer grandes inversiones para explorar y las reservas se fueron gastando hasta llegar a un punto en que ya el país no genera confianza a los compradores del gas.

Ojalá se pudiera decir que las utilidades de la bonanza sirvieron para mejorar la salud o la educación, pero no es posible hacerlo, porque el sistema sanitario luce sus carencias y a la hora de la teleducación falta conectividad y el internet es demasiado lento. Tres lustros después hay más que lamentar que aquello por lo que se hubiera podido celebrar.

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