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cara a cara

Pedro Rivero Jordán 28/5/2021 05:00

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_Arturo Murillo, otrora hombre fuerte del Gobierno de Jeanine Áñez, está en una muy mala hora. Junto a otros implicados, podría ser condenado hasta a 20 años de prisión si es hallado culpable por delitos de soborno y lavado de dinero por la justicia de EEUU que, a diferencia de la boliviana, no se anda con vueltas. El ilícito está relacionado con la adquisición de material no letal (gases lacrimógenos, estopines y balines de goma) para las fuerzas del orden cuando en 2019 se registraban fuertes tensiones en Bolivia. Una figura similar se produjo en plena pandemia y con la salud de los bolivianos en riesgo cuando al comprar respiradores, inescrupulosos funcionarios metieron nomás la mano en la lata.

_Un informe a detalle elaborado por la nueva administración municipal remite que, durante la anterior gestión, se habrían realizado más de 1.700 contrataciones irregulares de personal. La anomalía ha generado un déficit superior a los Bs 153 millones y daños económicos por Bs 25 millones. 530 personas que demandaban un gasto de casi Bs 3 millones fueron contratadas irregularmente y en el primer trimestre del año se incorporó a ¡más de 1.000! sin función específica. Entre números que no cierran, objetos que flotan en el aire, pisos que crujen, puertas que se azotan, aullidos y sombras tenebrosas, la Alcaldía cruceña parece una ‘casa de terror’, tal como la describió espantado el nuevo encargado de su administración y finanzas. Los últimos ‘inquilinos’ deben una explicación sobre ‘fenómenos paranormales’ para que en la HAM todo quede claro y en paz…



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