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cara a cara

Monica Salvatierra 29/6/2021 05:00

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_No todo lo que se dice obedece a la verdad. Es más, los discursos se ajustan a los intereses circunstanciales de sectores, grupos y partidos políticos. Eso va quedando claro a medida que Evo Morales va contando cómo influyó directamente en la política nacional, cómo sus opiniones fueron cruciales para tomar varias decisiones. El 3 de agosto de 2020, movimientos sociales afines al MAS bloquearon varias carreteras del país, impidieron el paso de pasajeros, productos y también de oxígeno. ¿La razón? Rechazaban la postergación de las elecciones. Ahora se sabe, debido a la confesión de Evo Morales, que en ese momento había quienes querían sacar del gobierno a Jeanine Áñez; mientras el MAS deliberaba al respecto, el conflicto se iba agravando. Varias vidas se perdieron por falta de oxígeno. Detrás de todo, había el cálculo político que formaba parte de la estrategia electoral del MAS.

_Mientras Morales daba entrevistas desde el exilio, donde se declaraba víctima del que insiste fue un “gobierno de facto”, ahora se sabe -también por sus propias palabras- que influyó en dos poderes del Estado a favor de su partido. Apoyo el cambio de la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia y también habló con vocales del Tribunal Supremo Electoral para que no deje sin sigla a su partido. ¡Vaya poder el que tenía desde Argentina! Falta saber cómo es que lograba incidir de esa manera y cómo actuaban sus operadores.

_Se acabó el sueño de la Copa América para Bolivia. La selección fue de menos a más. Pero para salir del pozo en el que se encuentra el fútbol nacional es preciso un sinceramiento para que varios dirigentes sientan vergüenza de su labor y den un paso al costado.



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