Edición Impresa

Cara a Cara

Monica Salvatierra 15/7/2021 05:00

Escucha esta nota aquí

_61 feminicidios ocurrieron en los 195 días de 2021. Si se hace un promedio, estamos hablando de que una mujer muere violentamente, por su condición femenina, cada tres días en Bolivia. La cifra crece cada año y hace de Bolivia uno de los líderes en violencia contra la mujer. 

El ejercicio de poder machista se evidencia en todos los contextos, comenzando en el hogar, ya que muchas familias normalizan las burlas, los roles impuestos y hasta los alimentan. 

Pero también llega a los espacios de trabajo laboral y, cómo no, a las entidades que deberían estar para cuidar a las víctimas. Lamentablemente, una mujer asustada y violentada debe peregrinar por atención y, cuando la atienden, muchas veces la culpan por haber recibido los golpes.

_La ley que debería amparar a las mujeres es un texto interesante, pero no se lleva a la práctica. La norma establece que todos los niveles del Estado deberían destinar un presupuesto para la lucha contra la violencia en el hogar, pero es evidente que no se proyecta el uso de fondos suficientes. Es así que faltan recursos humanos, faltan refugios y todo queda en buenas intenciones.

_El personal que atiende las denuncias debe tener una formación especial que lo sensibilice. De esa manera se evitaría que los agresores intenten sobornar a policías, forenses, jueces y fiscales para terminar en un ‘arreglo’ que solo posterga la solución y que, a la larga, puede acabar en un nuevo feminicidio. El problema es realmente serio. Y, si se lo tomara así, también se destinarían fondos para educar a la población.

Comentarios