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Cara a Cara

Monica Salvatierra 13/9/2021 05:00

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_Sergio Ramírez, el escritor nicaragüense, ganador del premio Cervantes de Literatura, decía hace unos meses a EL DEBER que lo que pasaba en su país, en el nuestro y en algunos otros del continente iba más allá de la imaginación del realismo mágico. Los gobernantes autoritarios, con máscara democrática, se sumergen en un mundo ficticio, en el que solo vale lo que ellos ven. Por eso son capaces de romper las leyes, cometer abusos e ir más allá de los límites establecidos en la sociedad, sin que pase nada. En esa misma tónica, a uno de ellos, Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, se le ha ocurrido perseguir al laureado autor, ahora exiliado y en pleno proceso de presentación de su último libro: Tongolele no sabía bailar, en el que cuenta lo que pasó en Nicaragua durante las protestas de 2018. Obviamente, el arte disgusta a los que solo piensan en golpear la mesa con el puño, cada vez más alejados de la vida de los pueblos.

_¡Cuánto talento hay en Santa Cruz! Mermeladas de kinoto, macetas decoradas, jabones de frutas, arte en discos de vinilo, tejidos y un sinfín de productos artesanales, que se exponen cada fin de semana en un escenario diferente. Los productores son mayoritariamente jóvenes y tienen esperanzas de que sus creaciones sean apreciadas y, sobre todo, que puedan generar un mercado que les permita salir adelante en tiempo de crisis. Es ahí donde los ciudadanos deberíamos poner la mirada para hacer las compras y es ahí donde la alcaldía, la gobernación y el gobierno nacional deberían enfocar sus programas para impulsar tanta creatividad nacional.



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