Opinión

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CARA A CARA

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Subidos a la cuarta ola, la positividad de contagios sube como la espuma. Los centros de vacunación lucen tétricamente vacíos y la muerte vuelve a tocar la puerta. Tanto tiempo de pandemia y los ilustrados sobre el asunto no tienen el peso que debieran. Un 38% de personas vacunables se resiste a la idea de inocularse y anda como una bomba pequeñita por aquí y por allá punto de explotar, a sabiendas de la inconciencia más supina. ¿No será el momento de imponer algunas medidas para frenar lo que predicen que se viene? En algún país lejano la historia les enseñó una vez que los hijos del rigor aprendieron así.

En otro país lejano, Escocia, las movilizaciones reclaman justicia climática. Precisamente en Glasgow activistas medioambientales denuncian el fracaso de la conferencia climática COP26. Marcha y protesta que se extiende en simultáneo en decenas de capitales en el planeta. Jóvenes que reclaman acciones concretas cansados de tanto” bla bla” cansados de las catástrofes ambientales que recalientan al mundo y nos ensombrecen el futuro próximo.

Con apellido de gol, la selección boliviana de fútbol venció ayer a su similar de El Salvador en un amistoso en Washington. La Verde, vestida de roja, impuso dinámica y por momentos buen juego, que ilusiona para los próximos dos encuentros clave que deberá disputar ante Perú de visitante y con Uruguay de local, por las eliminatorias al mundial de Catar del próximo año. Ramallo, de cabeza, concretó a los 70 minutos de juego y Bolivia retorna ahora con más ilusiones para concretar el sueño de todos, jugar el próximo mundial de fútbol.

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