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Cara a cara

Pedro Rivero Jordán 15/12/2021 05:00

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_Han transcurrido poco más de 38 años desde que un 24 de septiembre de 1983, el entonces presidente Hernán Siles Suazo inaugurara Viru Viru. Fue un aeropuerto modelo en Sudamérica por su modernidad, potencial, administración y mantenimiento eficientes. Un desencantado relato del Ing. Óscar Serrate Cuéllar por el estado actual de deterioro y prematuro envejecimiento de la terminal aeroportuaria, permite conocer desde su génesis y a detalle el proyecto de construcción. Es de recomendable lectura. Viru Viru no le costó un centavo al Estado boliviano porque las gestiones de ‘anónimos’ pero decididos impulsores permitieron que la obra se materializara y el gobierno de Japón condonara el crédito concedido al efecto. Lo de ‘anónimos’ es por la falta de placas con sus nombres en el edificio.

_No vamos a detallar las condiciones inauditas de la que es puerta principal de entrada y salida aérea del país. Mortifica hacerlo. Tanto, como la promesa gubernamental que quedó en el aire de convertir Viru Viru en un Hub o centro internacional de conexiones por su ubicación estratégica en el continente y porque se convertiría en polo de desarrollo para la región y el país. En 2019 se hizo saber que una empresa francesa invertiría $us 240 millones en obras que debían arrancar en 2020. Quedó en anuncio. En febrero de 2022 acaba la concesión administrativa otorgada por la ‘desaparecida’ Aasana a Sabsa. Oportunidad propicia para procurar el rescate y una mejor administración de un gran aeropuerto en acelerada y penosa decadencia.



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