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cara a cara

Pedro Rivero Jordán 19/12/2021 05:00

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_Dos sectores de gravitación innegable en la economía nacional -empresarios privados y productores agropecuarios- han planteado sus inquietudes que, de cara a una nueva gestión, deberían hacer reflexionar a los actores políticos. En particular, a quienes detentan el poder. A quienes nos gobiernan. En el primer caso, la Confederación del sector (CEPB) invoca la necesidad de priorizar, a través del diálogo y consenso, una agenda económica y productiva por encima de la agenda política que marcó a fuego este 2021 a poco de cerrarse. “Ya no es posible continuar condicionados por una confrontación de partes que divide y solo hace más pobre a Bolivia”, demanda el empresariado.

_A través de la CAO, su ente matriz, los productores del agro plantean poner foco en una agenda productiva 2022 “ante un año cargado de conflictos políticos y sociales, con posibles consecuencias negativas para la economía y la tan ansiada reactivación económica y productiva”. Es de esperar que estos llamados sean escuchados. No son los primeros ni los únicos que urgen un cambio de agenda gubernamental para rescatar de su profunda crisis a la economía del país.

_Con “una salud fortalecida”, según el vocero Jorge Richter, el presidente Luis Arce se apresta a cerrar el año con felicitaciones y buenos augurios a los bolivianos. Las evaluaciones y proyecciones tendrán lugar en enero 2022, con motivo de una nueva conmemoración del Estado Plurinacional. Se espera entonces otro mensaje y, sobre todo, un cambio de actitud del mandatario. Hace mucha falta. No más de lo mismo.

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