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Cara a cara

11 de abril de 2022, 7:43 AM
11 de abril de 2022, 7:43 AM

Marine Le Penn y Emanuelle Macron se medirán en la segunda vuelta electoral de Francia. El actual presidente va primero, pero ella -de discurso radical- está muy cerca y puede convertirse en mandataria. Este hecho muestra otra vez que exacerbar las pasiones y hacer ofertas extremas, aunque sean descabelladas, genera réditos en la política. Ya se han visto otros casos: Pedro Castillo en Perú; Nayib Bukele en El Salvador; Rodrigo Chaves en Costa Rica, entre otros. Al menos en los dos primeros presentaron una cáscara atractiva y luminosa, pero que en el fondo había poco y nada, causando desencanto en los electores. Lo dramático es que, en tiempos de redes sociales y de selfies, poco importa el fondo, todos se quedan en la forma. Después llega la alta factura y la tienen que pagar entre todos, sin excusas.

23 feminicidios, 134 denuncias diarias de violencia contra la mujer. Se trata de un par de cifras que va creciendo año tras año. Se trata de vidas apagadas por hombres egoístas, que no toleran el avance de sus parejas, que se niegan a verlas como iguales, que no respetan la vida. Los crímenes son la expresión extrema, pero las conductas machistas que disminuyen a las mujeres son cotidianas: cuando el padre desautoriza a la madre, cuando se desentiende de sus responsabilidades. Cuando el colega de trabajo hace bromas soeces respecto a la compañera de al lado, cuando la acosa, cuando la desautoriza por el solo hecho de ser mujer. Y así mucho más. Solo una muestra para ver cómo el extremo se va construyendo de a poquito, cada día.

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