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Cara a Cara

24 de mayo de 2022, 4:00 AM
24 de mayo de 2022, 4:00 AM

Las paradojas de Bolivia. Hace una semana la selección de fútbol de talla baja pedía ayuda para viajar a Perú y representar al país. El Viceministerio de Deportes solo costearía 4 de 19 pasajes necesarios. Finalmente, a fuerza de dar a conocer la noticia, se consiguió el dinero y el cuadro pudo ir al torneo internacional donde hizo un gran papel. El presidente Luis Arce y otros felicitaron a los jugadores. Ellos estaban donde está el éxito, pero en el camino no dieron el respaldo necesario. Los atletas nacionales de disciplinas amateur tienen que mendigar colaboración, carecen de apoyo y financiamiento. Muchos se van de Bolivia para representar a otros países donde sí se reconoce su capacidad. Otros tienen vidas de mucho sacrificio para poder dedicarse a su disciplina deportiva. Esto revela una pobreza material, sin duda, pero sobre todo moral de un país tan carente de referentes que inspiren a las nuevas generaciones.

 ¿Y el resto de los dinosaurios? Quienes creen que con hacer escarnio de Max Mendoza alcanza se equivocan. En todas las universidades hay viejos estudiantes que hacen de la dirigencia una forma de vida. Se trata de gente que no aporta a la educación del país y que usa su posición para ganar mucho dinero y hacer trabajos para el poder. Demás está decir que dejan un pésimo ejemplo y que están incrustadas en un sistema universitario anquilosado y sin capacidad de reinventarse. Hay muchos ‘Maxs’ que deben ser sacados y sancionados, así como también sus padrinos, los que sabían lo que estaba sucediendo y no solo lo permitían, sino que hasta lo aplaudían.

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