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Cara a Cara

8 de junio de 2022, 4:00 AM
8 de junio de 2022, 4:00 AM

Durante la media jornada de ayer, la ‘ciudad de nadie’, la ‘ciudad rehén’, la ‘ciudad mercado’ como se puede etiquetar a Santa Cruz de la Sierra, se vio colapsada por el bloqueo de uno de sus principales anillos. Nada ni nadie pudo evitarlo. Esta vez la abusiva medida fue practicada por una decena de organizaciones gremiales contra la ocupación irregular de espacios públicos en los alrededores de mercados donde laboran como en tantas otras partes. Tras disculparse públicamente por las ‘molestias’ causadas, fueron a reunirse con el alcalde. Rápidamente llegaron a un acuerdo y levantaron los bloqueos. El sufrido vecindario quedó rumiando su bronca por un perjuicio recurrente derivado de la ausencia del principio de autoridad y del irrespeto por la urbe.

 Un vergonzoso episodio se registró en Viru Viru donde cuatro lienzos de Ejti Stih fueron dañados con un punzón “ante sospecha de transporte de droga”, no obstante que la artista había cumplido con todos los trámites de rigor para enviar su obra a una exposición en Europa. La Felcn investigará el inaudito caso aunque deslindó responsabilidades al asegurar que realiza su trabajo ‘cuidadosamente’ en la terminal donde, sin embargo, un método de control cavernícola dañó los lienzos de Ejti.

Un lamento final: La inapropiada exposición pública que se hizo del diputado Runny Callaú con sus condiciones de salud muy disminuidas. Fue durante la bochornosa sesión de la Brigada Parlamentaria. El cálculo político insensible daña la imagen del otrora reconocido y valeroso rescatista.

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