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Cara a Cara

1 de octubre de 2022, 7:45 AM
1 de octubre de 2022, 7:45 AM

Después del cabildo de anoche, en Santa Cruz de la Sierra, el Gobierno nacional deberá tomar una de las decisiones más importantes de su gestión. Puede endurecer su postura e insistir con un censo en 2024 corriendo serios riesgos de confrontación entre bolivianos o ceder y dialogar para encontrar, con buena voluntad, un escenario propicio para un censo en 2023. ¿Es posible que un país se divida por la fecha de un censo? Veremos en las próximas horas si los reiterados acercamientos del mandatario y sus ministros de la semana anterior fueron genuinos y si la estrategia a elegir conduce a una unidad de criterios, a ponerse de acuerdo, para que los nuevos destinos del país sean los que desea el ciudadano de a pie, conteniendo un futuro promisorio de unidad, de paz y desarrollo para seguir creciendo y construyendo democracia.

Y Brasil se irá a las urnas, no es poco cuando el coloso latinoamericano, emite su voto, expresa su sentir y sale a decir quién quiere que dirija sus destinos. En un mundo cada día más polarizado, Brasil no es la excepción. A pesar de que existen otros cinco candidatos, el resultado se resolverá entre el actual presidente Jair Bolsonaro (67) y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (76). Los más recientes sondeos conducen a Lula a un triunfo en primera vuelta, quien aventaja por más de 14 puntos a su segundo inmediato. En caso de no ser así se verán las caras, de nuevo, el 30 de octubre en una definitiva segunda vuelta. Bolivia, su vecino, comparte una frontera de más de 2.300 kilómetros y relaciones sociales y comerciales frondosas. En esta elección también se juega una buena parte del desarrollo de nuestro país, así como también de Latinoamérica, no solo por el impacto económico, sino político de relevancia. Este domingo en Brasil hay otros cargos en disputa, además de presidente: diputados federales, diputados estatales, senadores y gobernadores.

 

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