Opinión

... cara a cara

El Deber logo
9 de abril de 2017, 4:00 AM
9 de abril de 2017, 4:00 AM

_Tras su regreso de Cuba, donde fue operado en cuestión de minutos de un nódulo en la garganta que en el país no pudieron tratar cinco especialistas bolivianos, sin saberse hasta ahora por qué, el presidente pasará su primer fin de semana arropado y descansando en su vivienda en Cochabamba. Los médicos de la isla le recomendaron que durante 15 días evite los discursos para no forzar la voz. Tampoco están autorizados los partidos de fútbol. Se ha previsto que el jefe de Estado retome su agenda pública el 17 de abril, pero se lo espera en Tarija el 15 para la efeméride de este departamento y, conociendo su talante, podría no resistir la tentación de agarrar un micrófono. En su caso, sería prudente acatar la prescripción médica y mantener cerrada la boca, porque con la salud no se juega...

_Hace poco hicimos algunas consideraciones sobre las serias deficiencias del servicio exterior boliviano y de los papelones  que están dejando muy deteriorada la imagen del país en un ámbito que demanda, entre otras cosas, idoneidad y experiencia. Pero en vez de valorar las mejores credenciales y examinar las fojas de servicios y los antecedentes de quienes pueden representarnos en el exterior, en lo posible diplomáticos de carrera, la Cancillería parece considerar óptimos 'requisitos' las lealtades y afinidades políticas e ideológicas. ¿O de qué otra manera se explica la designación de un ex jefe militar como embajador en Francia y con tres procesos pendientes en la Fiscalía? 

_Duele en el alma y muestra, una vez más, el desamparo que sufren los deportistas bolivianos. Es lo que refleja el viacrucis de los raquetbolistas que casi se quedan sin competir en el Panamericano de Costa Rica porque los estafaron en la compra de los pasajes que habían cubierto con sus propios recursos. Además de la estafa, denunciaron el abandono de sus dirigentes. Una experiencia triste y frustrante que perturba y trunca sueños e ilusiones juveniles. Es una verdadera lástima. 

Tags