Opinión

Cara a cara

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13 de diciembre de 2022, 10:35 AM
13 de diciembre de 2022, 10:35 AM

 ¿Qué garantías puede brindar el Gobierno al ejercicio del periodismo libre? La pregunta ronda desde la semana pasada y aún no hay respuesta. El jueves se produjo el último ataque violento a un periodista a manos de un grupo de avasalladores que, por el momento, goza de impunidad. Con él, ya son más de cinco los periodistas que han sido agredidos en el cumplimiento de su deber con la sociedad: informar acerca de los hechos que ocurren. Sin embargo, causa extrañeza que no se hubieran pronunciado ni el presidente, ni la viceministra de Comunicación, el vocero de la Presidencia o algún miembro de su gabinete. Llama la atención porque cuando se habla de libertad de expresión y de prensa, como derechos garantizados por la Constitución Política del Estado, el silencio de quien tiene el poder no hace más que alimentar incertidumbre en el gremio y genera la sensación de que se puede seguir actuando de la misma manera a las personas que no respetan nada y que no tienen reparos a la hora de agredir con palos, golpes y otros objetos a quienes solo cumplen con el compromiso social de llevar información.

A veces queda la impresión de que las autoridades están demasiado inmersas en sus propios relatos de la realidad, que tienen oídos sordos para otras interpretaciones y otras realidades. Lo que se espera de quienes gobiernan lo hagan para todos, con equidad, con justicia y con la misma vara que no debe ser otra que la búsqueda de mejores días para el país, de acceso a todos los derechos y libertades.

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