Opinión

...CARA A CARA

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23 de febrero de 2017, 4:00 AM
23 de febrero de 2017, 4:00 AM

_ Con la celebración de Las Comadres prácticamente se pone en marcha en Bolivia el Carnaval 2017. La festividad que se origina en la bella tierra tarijeña se ha extendido a algunas ciudades del país, entre ellas Santa Cruz de la Sierra, donde el sincretismo cultural es cada vez más fuerte. Nuestras tradiciones carnavaleras siguen muy arraigadas, se expanden, se entremezclan y son asumidas por las nuevas generaciones, más allá de quienes creen que caminan rumbo a la desaparición futura. Estos días que vienen comprobaremos que no es tan así. El alma festiva boliviana aparecerá otra vez en la fiesta más grande y sonada del año. Alguien dijo alguna vez que el Carnaval y las escasas conquistas de nuestra selección nacional de fútbol han sido a lo largo de nuestra historia los dos principales espacios de reencuentro de la bolivianidad. Por eso muchos esperan este largo feriado, después del que comenzará la etapa laboral más intensa del año. 

_ Montero abrirá mañana con su corso el Carnaval cruceño. En nuestras provincias se vive una fiesta que tal vez conserva tradiciones y costumbres más arraigadas que en la capital. Es famoso el Carnaval de Vallegrande y el de la Chiquitania, donde muchos viajan para gozar de una mayor tranquilidad o para disfrutar  más de cerca el sabor camba y valluno. Sobreviven por esos lados las tamboritas y las coplas, así como una hospitalidad entrañable y calurosa. Reflota también en esta época del año por esas zonas un turismo que impulsa sus actividades e ingresos.  

Hacia dónde va el Carnaval cruceño, es un tema que siempre alimenta las reflexiones estos días. EL DEBER Radio reúne hoy a las 10:00 a actores para una mesa de análisis necesaria. 

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