Opinión

... cara a cara

El Deber logo
19 de abril de 2017, 4:00 AM
19 de abril de 2017, 4:00 AM

_El FMI acaba de difundir ayer sus datos de proyección del comportamiento de la economía mundial, que, entre otras cosas, dan una bocanada de oxígeno a algunos países de la región. La recesión acabará este año, pero las dificultades no pasarán, según el organismo internacional. En este sentido, sobresale el crecimiento levemente positivo previsto para Argentina y Brasil, pero todavía muy pero muy insuficiente. Lo importante es que ambas naciones vecinas, tan importantes para la economía boliviana, dejarán la recesión. En cambio, seguirán los números rojos de Venezuela y de Ecuador, según el pronóstico del Fondo. En lo que corresponde a Bolivia, será la economía que este año crecerá más en Sudamérica, por encima de la chilena, peruana, colombiana y paraguaya. No obstante, caerá ligeramente a un 4%, o sea unos décimos menos en relación con el 2016. La inflación tampoco pasará del 4%, lo que sigue siendo una buena noticia. Queda claro, sin embargo, que América Latina y Bolivia están aún lejos de alcanzar los indicadores de la década dorada en la que la clase media se amplió y se redujo la pobreza extrema. 

_La soñada independencia de la justicia dejará de ser un sueño cuando la elección de magistrados se realice sin injerencias del Gobierno y de los políticos. En realidad, nunca fue totalmente independiente. Ni antes, ni ahora. La inédita elección por voto popular debería, en teoría, haber garantizado un órgano más autónomo, pero, el efecto resultó ser el contrario. El propio presidente y vicepresidente reconocieron el retroceso y admitieron que hubo un cuoteo. Evo Morales acaba de anunciar más coordinación para evitarlo, pero las desconfianzas se reavivan, incluso en la cúpula de la Iglesia, que pidió ayer evitar la manipulación política de las elecciones judiciales de este año. 

Tags