Opinión

... cara a cara

El Deber 13/5/2017 04:00

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_La exportación de urea está cerca de empezar. Es uno de los megaproyectos ofrecidos y ejecutados por el Gobierno para diversificar las exportaciones y mejorar los ingresos del Estado. No obstante, esperan otros grandes sueños como el aprovechamiento industrial y la exportación del litio, del hierro, de la electricidad y de la petroquímica. Con la crisis del gas, se debería agilizar la tramitología, la búsqueda de fuentes de financiamiento, las licitaciones y las firmas de contratos. Nuestros recursos naturales esperan desde hace décadas, lo que nos hace perder importantes oportunidades. Incluso ya hay algunos créditos comprometidos, pero parece no existir la suficiente agilidad para acelerar los procedimientos de las contrataciones. Al margen de algunos avances macroeconómicos en los últimos años, se requiere con cierta urgencia destrabar inversiones y megaobras que tendrían que darnos algo de tranquilidad para enfrentar el futuro.

_En el ámbito local nos hemos quedado a la espera del anunciado Viru Viru Hub y del tranvía que prometieron para mejorar la calidad y la fluidez del servicio de transporte público. Es evidente que los detalles de ambos proyectos, que requieren de millonarias inversiones, no terminaron de cerrarse o que todavía hay aspectos que no cuadran. Conviene entonces moderar las expectativas que nos despiertan algunas rimbombantes promesas para que no terminemos frustrados cuando no se cumplen. 

_El caso del abuso del director de un colegio contra una menor y el de un exalumno que, en estado de ebriedad, se involucró en una balacera en un establecimiento escolar convocan a una urgente reflexión de qué pasa con los actores de la educación. Ambas son señales claras de una alarmante descomposición institucional.  

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