Opinión

... cara a cara

El Deber logo
18 de julio de 2017, 4:00 AM
18 de julio de 2017, 4:00 AM
Valientes los escolares
que retornaron ayer a clases en medio del surazo más duro de este invierno. Corajudos los padres que madrugaron y soportaron con ellos una mínima de 8 grados. Hubo ausentismo, ya que con mejor criterio que las autoridades educativas, una mayoría prefirió evitar riesgos para la salud de sus hijos. Para colmo de males, los ventarrones dañaron algunas escuelas y expandieron un par de quemas. No es culpa del Seduca ni del alumnado que ahora haga frío y que durante el asueto haya pelado el sol. Sin embargo, la salud y la seguridad de los estudiantes importan más que la rigidez de un calendario que se debe flexibilizar por situaciones imprevistas. 

 

La mamá de Lorena Tórrez
ha expresado su pedido de una investigación de la muerte de su hija durante el tiroteo del jueves, debido a dudas razonables de la familia sobre el manejo policial de la crisis. Es muy duro para los dolientes exponerse públicamente en medio de tanta pena, pero es comprensible su reclamo. Nada hará que la dolorosa realidad de la familia golpeada por la tragedia cambie, pero la verdad puede dar algo de alivio y ayudar a evitar nuevos errores.  

 

Todos los seres humanos
tenemos un “botón caliente”, que hace que en seis segundos tomemos decisiones de las que después nos arrepentimos. Por eso, mejor apretemos el “botón de pausa” para no actuar al calor de las emociones. Se aconseja contar hasta 10 o 100 cuando estamos ofendidos o en pánico. Quién sabe cuánto hubiera servido ese consejo, por ejemplo, el terrible “jueves negro”. 
Tags