Opinión

...CARA A CARA

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10 de febrero de 2017, 4:00 AM
10 de febrero de 2017, 4:00 AM

_ Que un recluso de Palmasola cometa atracos con las armas de dos policías que lo custodiaban es el colmo de los colmos. Se han visto muchas cosas, pero esta es insólita, por no decir vergonzosa para el sistema de seguridad ciudadana. Es comprensible que las autoridades del más alto rango no tengan los ojos puestos en todos los sitios ni en cada uno de los funcionarios. Sin embargo, están obligados a designar a gente confiable en la gestión y, en este caso, en el control del régimen penitenciario. No puede haber tanta vulnerabilidad como ahora, ya que es inconcebible que algunos policías alienten y sean cómplices de delitos. Se espera una cirugía mayor y una respuesta pasajera para apaciguar las críticas.     

_ El exviceministro Rodolfo Illanes realizó 135 llamadas telefónicas el día en el que estuvo secuestrado y antes de que una turba prácticamente lo linchara. Este dato es dramático, porque revela el estado de angustia y desesperación en el que estuvo un ser humano que se dio cuenta de que su vida peligraba y que ninguna de las gestiones que se realizaron sirvieron finalmente para evitar un trágico desenlace. Si esto le pasó a una autoridad de alto rango, imaginemos lo que le puede suceder a un ciudadano de la calle si no se atacan las causas de un hecho así.    

_ El estado en el que transitan algunos taxis en la capital cruceña es más que bochornoso. Uno se pregunta hasta qué punto corre en serio la revisión técnica si hay automóviles que están en condición de chatarra. Un síntoma, además, del descontrol del servicio de transporte en la ciudad. 

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