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14 de marzo de 2017, 4:00 AM
14 de marzo de 2017, 4:00 AM

_Incahuasi vuelve a ser motivo de confrontación, pese a que el conflicto debió ser zanjado hace tiempo con el informe técnico que confirmó que el megacampo gasífero está en territorio cruceño. La justicia ha pedido a YPFB un nuevo estudio, desconociéndose innecesaria y peligrosamente el que ya entregó una consultora independiente y confiable. Se reabre así la tensión que pone frente a frente a dos departamentos hermanos. Incluso se ha anunciado que hoy Chuquisaca cumplirá un paro cívico, lo que complica inesperadamente la situación. Santa Cruz ha asumido una posición madura, evitando la confrontación y se ha adelantado que vigilará lo que le corresponde por derecho. Se entiende el reclamo de sectores chuquisaqueños, pero es importante que sus líderes actúen con responsabilidad para no echar gasolina al fuego. No se debe forzar la atención de demandas desconociendo los derechos de otros. En todo caso, cualquier disputa tiene que ser resuelta por las vías institucionales y legales.

_Otro foco de tensión surge del debate sobre la legalización del aborto, pretendida en algunas disposiciones del nuevo Código Penal. El tema siempre ha encendido confrontaciones, por lo que alguien lanzó la interesante propuesta de someterlo a un referéndum, ya que tanto hemos recurrido los bolivianos en los últimos años a las urnas para dirimir nuestras diferencias.  

_Un tercer factor de conflictividad es la negociación de aumento salarial. El presidente se reunirá mañana con la Central Obrera Boliviana y, más allá de la aspiración sindical de un alza mayor, todo parece indicar que el Gobierno optará por aprobar un incremento ligeramente superior al promedio de la inflación en 2016.  
 

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