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6 de marzo de 2019, 4:00 AM
6 de marzo de 2019, 4:00 AM

Censura a la libre expresión durante el corso es lo que ha denunciado la comparsa Peines. Su carro alegórico era un reproche frontal al exconcejal, exembajador y exrector Jerjes Justiniano, quien elogió al alcalde por acosar a las mujeres y dijo que muchos hombres quisieran ser como él. La agrupación se ha caracterizado por la crítica punzante al poder, durante sucesivos carnavales, pero esta vez fue agredida y rompieron su pancarta, mostrando un extremo nunca antes visto. Quizás esa conducta refleja la urgente necesidad de debatir a fondo sobre la apertura a la retroalimentación; pero, sobre todo, refleja que ni a la mala se puede frenar la conciencia de que es imperioso cortar con miradas machistas (aunque sean de autoridades y personajes influyentes) que lo único que hacen es perpetuar la violencia contra las mujeres.

Hubo una emboscada a efectivos de Umopar en un municipio de Chapare. No solo atacaron a los efectivos con armas de grueso calibre, sino que vecinos impedían el traslado de los heridos para que reciban auxilio oportuno. Esta es una oportunidad para que el Gobierno demuestre que en la lucha contra el narcotráfico todos los involucrados son medidos con la misma vara. Son situaciones intolerables, que merecen drástica sanción en Chapare o en cualquier punto del territorio nacional.

El final del Carnaval deja la sensación de lo poco que se valora la vida en este país. Solo hasta el lunes por la mañana, se contaban 41 víctimas mortales. La mayoría, en accidentes de tránsito (muchos de estos causados por el alcohol o la imprudencia); pero también hubo peleas que derivaron en muerte y otras circunstancias que obligan a cuestionar acerca de los valores que se están alimentando en nuestra sociedad.

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