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26 de febrero de 2017, 4:00 AM
26 de febrero de 2017, 4:00 AM

_ Los bolivianos ya estamos embarcados de lleno en las fiestas del Carnaval. Las expresiones de esta celebración serán múltiples y diversas. Las fiestas del dios Momo se celebran de diferente manera en cada ciudad del país. La crisis del agua impondrá restricciones donde escasea el líquido elemento, aunque el derroche es malo y debería ser evitado por todos. Tampoco son aconsejables, por sus efectos nocivos, los juegos y las pringazones con pinturas, aceites, tintas y otras sustancias con las que, además de embadurnar al prójimo desde la punta de los cabellos, son dañados, en expresión de salvajismo, el ornato y los edificios públicos y privados.    

_ Las autoridades han advertido que los controles serán rigurosos y que sancionarán a los carnavaleros que se pasen de la raya. En este acápite, ojalá pudiera separarse la diversión del consumo excesivo de alcohol para evitar accidentes y otros hechos que pueden empañar el festejo. Que no se pierda el control de las conductas y se mantenga el respeto a los otros para que, evitando excesos y abusos, estas carnestolendas transcurran y sean disfrutadas en paz.

_ Por último, en particular los cruceños, hagamos nuestro mejor esfuerzo por recuperar la ‘fiesta grande’, que en el terruño se vivía con fuerza, alegría, emoción y el corazón a todo latir, entre exaltado y jubiloso. Un viejo y querido carnavalero de pura cepa y que ya no está con nosotros veía la ‘fiesta grande’ “con un colorido excepcional, acompañada de bandas de música que, desafiando los rigores de nuestros solazos tropicales, llenaban de arpegios el ambiente, ponían notas excitantes en las calles y exponían a flor de piel la gracia y el buen humor de un vecindario amable y sin complejos”. ¡Feliz Carnaval 2017!

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