Opinión

... cara a cara

El Deber 31/5/2017 04:00

Escucha esta nota aquí

La justicia dictaminó que no se pueden interrumpir con paros los servicios de salud. El fallo es de obligatorio cumplimiento y es más que seguro que lo aplauden los miles de pacientes de los hospitales. Ya era hora de frenar las constantes protestas que afectan principalmente a la gente que necesita de atención médica. Aunque tengan algunas veces razón, los galenos y trabajadores de salud jamás deberían suspender algunos servicios hospitalarios, pues implica atentar contra un derecho fundamental. Protestar y reclamar es también un derecho, pero nunca por encima del interés o el bien común. Consiguientemente, nadie que tenga un criterio bien formado se podría oponer al dictamen judicial que impide los paros de los hospitales.

Antes de dejar el cargo que tenía en la directiva del Concejo, Rómel Pórcel dijo textualmente en una entrevista: “En la Alcaldía todo mundo tiene parientes, no sé por qué se ensañan con Rómel Pórcel”. Preguntado sobre quiénes más tienen, respondió: “Ustedes averígüenlo”. Viniendo la afirmación de quien viene, o sea un concejal que conoce la interna municipal, debería ser indagada no solo por el periodismo, sino por los ediles llamados a fiscalizar y por los propios empleados que tienen a cargo transparencia. El mismo Pórcel debe detallar lo que dijo, en su condición de concejal, siendo uno de sus roles la fiscalización.

El tabaco mata cada año a 7 millones de personas, según un informe de la OMS. No solo pierden la vida los que fuman cigarrillos, sino los que inhalan el humo sin quererlo, al estar junto a un fumador. El impacto del tabaquismo es terrible, por lo que cualquier medida que aliente a evitar su consumo ayuda a la vida saludable.

Comentarios