¿A quién le importan los feminicidios? Lanzo la pregunta porque es evidente que no es prioridad para el Estado. Ciertamente hay una crisis económica que está obligando al recorte de recursos a los gobiernos subnacionales, pero queda claro que la atención a la violencia en el hogar no es un tema de atención principal porque es ahí donde más se cercena la dotación de recursos económicos.
Hay una ley que busca acabar con la violencia contra la mujer. En ella hay conceptualizaciones y se traza la ruta para atender a las víctimas de maltrato. En la norma también se dice que se debe dar las condiciones adecuadas para cumplir ese cometido. En los hechos, falta personal, faltan casas de acogida y no hay soporte para las mujeres que se animan a pedir ayuda. Lo cierto es que una buena parte de las que son asesinadas a manos de sus parejas ya habían denunciado las agresiones, pero el Estado no pudo salvarlas por esta falta de recursos y de atención.
Son 26 las mujeres a las que se arrebató la vida en lo que va de 2025. La cifra duplica a lo que se había registrado en similar periodo del año pasado. Bolivia es donde más crímenes de esta naturaleza se cometen. ¿Será que las autoridades nacionales y los aspirantes a la Presidencia se alarman con estos datos? La interpelación no debe ser solamente de mujeres, sino de toda la sociedad, porque si se cometen feminicidios y maltrato es porque hay cosas de fondo que se debe corregir en las familias y en el tejido social.