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10 de febrero de 2022, 15:13 PM
10 de febrero de 2022, 15:13 PM

Por Rodrigo Paz

“Estamos en un Estado del despelote”, fue lo que me gritaron en Tarija y claro fue la expresión más gráfica de lo que está pasando en Bolivia con la Justicia donde se develó no sólo su carácter ineficiente o corruptible, sino su significado criminal al actuar en complicidad con los feminicidas.

Entonces, evidentemente estamos ante un Estado improvisado, el actual partido de gobierno  hace 15 años viene anunciando una reforma judicial, pero hasta el momento no existen acciones concretas y lo mismo ocurre con la realización del Censo de Población y Vivienda 2022, no tenemos información de su preparación, no hay difusión y ante tanta improvisación, todo puede pasar, tanto de que se postergue o retrase la realización del Censo.

Si realmente existiría la predisposición del Gobierno para llevar a cabo el Censo estaríamos a la par de Argentina y Uruguay que, a través de sus plataformas virtuales, ya están difundiendo información y educación sobre la importancia del mismo. Argentina empezó con un año de anticipación para su Censo 2022 y Uruguay con dos años de anticipación para su Censo 2023.

La realización del Censo no debe considerarse como un hecho menor, ya que definirá el futuro pacto fiscal para tratar políticas públicas, reformas económicas que se traducirá en platita para la gente para reactivar la economía, donde las regiones se verán como centro de desarrollo y cobrarán mayor preponderancia, razón por el cual gobernadores, alcaldes deben movilizarse con su gente para que se efectúe el mismo.  Su planificación debe ser concertada y coordinada con las regiones, por eso en su momento propusimos la creación de los Institutos Departamentales de Estadísticas (IDEs), para garantizar y transparentar el Censo.

Con una planificación adecuada del Censo los bolivianos podemos encontrar la unidad, pero la improvisación ocasionará un choque nacional. Por esta preocupación es que remitimos una petición de informe al Ministerio de Planificación del Desarrollo para que, a través del INE,  nos dé a conocer las actividades de cara al censo, faltan ocho meses y no tenemos nada aún.

Necesitamos saber los periodos de Ajuste de la Boleta Censal, fechas de inicio y fin de la etapa de la Capacitación del Censo, fecha de realización del empadronamiento del Censo, fecha de realización de la Encuesta de Marco de Áreas y fechas de entrega del resultado preliminar, final y oficial del Censo.

Todos estos elementos y otros deberían estar fijados en un cronograma de actividades a principios de este año, pero vemos que desde el centralismo existe un afán del cálculo político de llevar o no el Censo  y no por necesidad de la gente. El gobierno tiene la obligación de llevar a cabo este proceso con anticipación, con el seguimiento oportuno de los medios de comunicación que es una demanda de la población.

* Rodrigo Paz es senador por Tarija

 

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