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23 de julio de 2017, 3:00 AM
23 de julio de 2017, 3:00 AM

Volviendo a mis diálogos con mi corresponsal en el Palacio Real de la plaza Murillo, le pregunté si en esa vieja casona servían mate de coca a las autoridades un poco reacias para atender los muchos problemas que confronta este país, como la elevación de la tarifa de luz y el auge de la cocaína. La periodista palaciega me confesó que nunca le habían ofrecido la hoja milenaria y que no la habría probado, a no ser que le hubiera sobrevenido un ataque de amor a la coca que drogó, hace 500 años, a los antepasados de quechuas y aimaras.

La sagaz periodista no pudo evitar una sonrisa al comunicarme que el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, encargado de ejecutar la política de Evo en zonas cocaleras, se llama nada menos que Cocarico, lo que demuestra la gran astucia del presidente vitalicio para designar a sus principales colaboradores; con ese apellido, ¿cómo podrá dirigir la lucha contra las plantaciones excedentarias de coca no solo en Chapare, sino también en Cocapata, Colimi, Pocona, Pojo y Tiraque?

Pintorescamente, otro ministro reconoció que los resultados en la erradicación de coca bajaron considerablemente, por lo cual Macacha y yo nos preparamos para asumir la responsabilidad de ser hijos de esta nación campeona en la producción de pichicata; sabemos que al viajar al exterior las aduanas nos meten los dedos hasta en nuestras orejas al saber que provenimos de un país sembrado de coca por todas partes, menos en el Titicaca. 

No podemos pasar por alto las declaraciones del presidente vitalicio en Nicaragua, donde viajó para estar más cerca de los países del ALBA y así evitar la condena unánime contra la dictadura de Maduro, quien es muy diferente a Evo, porque él todavía está muy verde y tiene mucho aún que caminar para ‘madurar’ políticamente, aunque sentimentalmente está bastante trajinado. Allí el mandamás boliviano dijo que “la coca ha crecido un poquito frente al crecimiento en otros países”. Macacha suspiró de pena ante la respuesta casi placentera de la máxima autoridad. 

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