Opinión

Colapso de vertederos de basura en tiempo de Covid-19

4/8/2020 06:55

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Juan Renjifo Llanos

La pandemia que estamos viviendo nos hace ver, pensar y hacer un acto de contrición, para darnos cuenta de las falencias y defectos que adolecemos.

Aparte de esta enfermedad, vemos que el tema de la basura en Bolivia sigue siendo un gran problema. Los vertederos de residuos sólidos, como los de El Alto, Alpacoma, Normandía, Kara Kara y otros, colapsaron. Generando grandes problemas, sanitarios, ambientales, sociales y económicos. ¿Por qué? Porque no tenemos cultura para el orden y la limpieza.

Bolivia genera alrededor de 7.000 toneladas de basura al año, lo que significa 19.178 toneladas/día. Sólo el 4% se recicla. Según estudios realizados, de los residuos sólidos generados a nivel nacional, la fracción orgánica representa el 52.2 %, la fracción reciclable (papel, plástico, latas y vidrio) el 22,1% y el 22,7% se considera como residuos no aprovechables (verdadera basura). Lo que significa que aproximadamente 75% de los residuos podrían ser aprovechados.

Según el INE, 83% de los residuos sólidos provienen de los hogares, 10% de los mercados, 4% de la industria y mataderos, 2% de áreas públicas y 1% de hospitales. Lo que quiere decir que la clave para cambiar y mejorar nuestros hábitos higiénicos se encuentra principalmente en nuestros hogares, además de políticas que promuevan la reducción, re uso y reciclaje.

Mediante el reuso y reciclaje de los residuos sólidos en un 75%, sólo quedaría el 25% de desechos no aprovechables (basura) que se podrían depositar en los vertederos de basura y se evitaría su colapso.

Los desechos generados por personas contagiadas con Covid-19, la de los hospitales, las pilas y baterías usadas, la basura digital y radiactiva, necesitan tratamiento especial.

 La solución del problema está en nosotros, en base a nuestra educación ambiental y sanitaria, creando conciencia, compromiso y disciplina para cumplir las normas. Aprender a R´reducir, seleccionar, procesar y reciclar los residuos por categorías y  naturaleza. Sería ideal que por lo menos clasifiquemos y separemos en cuatro categorías: 1. celulosa (papeles y cartones); 2. Orgánicos biodegradables (desechos vegetales); 3. Inorgánicos (plásticos, vidrios, latas) y 4. Desechos o basura. De esta manera se facilita su recolección y traslado.

Los desechos orgánicos se transforman en abono para plantas (a cargo de los municipios). Los plásticos, cartón, papel, latas  y vidrio para el reciclado en la industria.

 Vemos que en plena cuarentena, muchas personas mal educadas y por ignorancia continúan botando desechos en las calles. Es de lamentar que los agentes de tránsito, municipales y conductores de vehículos no se inmutan por semejante improperio. ¿Será que a estos funcionarios no se los instruye para efectuar su labor en debida forma?.

 Con urgencia debemos hacer alianzas estratégicas para socializar y ejecutar la iniciativa, hasta crear una cultura de limpieza y orden, respetando las normas establecidas.